La constante aparición de microorganismos multiresistentes ha elevado el esfuerzo por la búsqueda de materiales antimicrobianos efectivos. En este sentido, el uso de nanopartículas metálicas como las de óxido de zinc está muy extendido debido a las propiedades antimicrobianas que presentan en industrias como la textil o la del cuero. Dependiendo del método de síntesis que utilicemos, obtendremos nanopartículas con diversas morfologías y por tanto con diversa funcionalidad. La imagen, obtenida mediante microscopía de barrido, muestra nanopartículas de óxido de zinc de dos tamaños diferenciados.