Se trata de un recubrimiento de Wolframio sobre sustrato de Silicio. A menudo, con objeto de poder observar mejor la microestructura de los materiales policristalinos, estos son atacados con una disolución química que ataca de forma preferente las fronteras de grano. Nuestro material fue atacado durante 25 segundos con MURAKAMI, revelando así la silueta de la Comunidad de Madrid